no me queda mas refugio que la fantasia.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Tengo la admirable capacidad de boorrar lo malo y recordar los momentos gratos. Así, aun después de pensar atrocidades acerca de él, puedo llamarlo por teléfono y hablar como si nada, con voz de enamorada y suspiros cariñosos. Por eso me costó tanto despegarme de él, por
eso digo: no quiero olvidar.
Quizás hasta tenga memoria selectiva: archivo solamente pensamientos, documentos, fotografias, escritos que me hagan recordar los buenos tiempos.
Mi imaginación siempre fue más fuerte que mi racionalidad cuando se trata de 'amor' o lo que esto sea. Así, puedo pelerme con él sin que se entere, o amarlo cuando en realidad tendría que repudiarlo.
No puedo acordarme de las cosas malas, esas razones se disuelven en mi cabeza, no las encuentro, se arrinconan empolvadas en algún lugar de mi cerebro.